Cómo afectan a las hormonas en la boca de la mujer

Salud bucodental

En la pubertad, antes de la menstruación, durante el embarazo o en la menopausia las encías de la mujer son las grandes afectadas El tiempo pasa por…

Pero en el caso de la boca, las mujeres lo sufren más que a los hombres.

Los cambios hormonales que se producen en las distintas etapas de la vida de la mujer tienen consecuencias en la salud de su sonrisa.

Desde Clínica Cervera te contamos a qué se enfrenta la boca de la mujer con el paso de los años.

Pubertad La revolución hormonal que se produce durante la adolescencia tiene consecuencias por las encías.

El incremento de las hormonas sexuales, estrógenos y progesterona, produce un aumento de la circulación sanguínea de las encías.

Esto favorece una respuesta inflamatoria exagerada en la placa bacteriana que se traduce en sangrado.

Es lo que se conoce como gingivitis puberal.

Suele aparecer en torno a los 12 años, aunque es una situación generalmente transitoria y reversible.

Edad fértil Los niveles hormonales casi perfectos desempeñan un papel protector sobre la salud de las encías.

Puntualmente, algunas mujeres sufren gingivitis menstrual, que puede causar sangrado e inflamación en las encías y úlceras en las mejillas.

Aparece justo antes de la menstruación y desaparece una vez iniciado.

Embarazo La gingivitis gravídica o del embarazo es una enfermedad que padece entre el 60 y el 75% de las embarazadas, generalmente entre el tercero y el octavo mes, que hace que las encías adquieran un color rojizo, se inflamen y sangren junto con acumulación de placa.

Este tipo de gingivitis se ve potenciado por los cambios hormonales y vasculares propios del embarazo.

Aunque suele desaparecer después del parto, debe controlarse para que no vaya a más ya que la mitad de las embarazadas que la padecen puede empeorar su estado a periodontitis o piorrea.

Durante el embarazo también aumenta el riesgo de caries dental, ya que los cambios en la composición y flujo salival dificultan la neutralización de los ácidos de la boca y la reparación del esmalte.

Éste, también puede debilitarse por los vómitos característicos del embarazo.

Menopausia También durante la menopausia las encías son las grandes afectadas, que corren el riesgo de sufrir gingivitis o periodontitis.

Se debe a que durante esta etapa se reducen los niveles de estrógenos (disminuyendo el efecto antiinflamatorio de estas hormonas en la encía) y de progesterona (reduciendo la densidad ósea y apareciendo la osteoporosis).

La reducción hormonal provoca, a su vez, una menor secreción de saliva, lo que podría derivar en xerostomía o síndrome de la boca seca.

Por tanto, también aumentan las probabilidades de caries dental y halitosis.

También puede aparecer el “síndrome de la boca ardiente”, una sensación de ardor y escozor en la boca que afecta especialmente a mujeres con postmenopausia.

Una correcta higiene bucodental, revisiones periódicas con tu dentista y una dieta equilibrada ayuda a reducir los problemas bucodentales de la mujer, sea cual sea la etapa en la que se encuentre.