Pircing en boca: las consecuencias de ir a la moda Más de un tercio de las perforaciones orales provoca recesión de la encía, un problema que puede agravarse con la pérdida de dientes Para ir a la moda o, por el contrario, marcar la diferencia.
No importa cuál sea la razón.
Las consecuencias de ponerse un piercing en boca son las mismas.
Según un estudio de ‘Dental Traumatology’, los piercings en los labios y lengua provocan recesión gingival (pérdida de encía) y fracturas dentales en más de un tercio de los casos.
Un problema que, de no tratarse, podría derivarse en la pérdida de dientes.
La experiencia de quien lo ponga, los materiales utilizados, la higiene del procedimiento, los cuidados posteriores y el tiempo transcurrido desde su colocación son los factores de los que depende de que un piercing oral pase de ser un adorno a un problema.
Tras su colocación, puede producirse inflamación, dolor, sangrado, infección o reacción alérgica al material; además de dificultad para hablar y masticar o alteración del sentido del gusto.
Pero también, un piercing en la lengua tiene un mayor riesgo de hemorragia dada la multitud de vasos sanguíneos que ésta contiene. “Es un precio que estoy dispuesto a pagar”, diréis algunos.
Esto es porque todavía no conoce las consecuencias de llevar un piercing a la boca a medio y largo plazo:
##BULLET##A medio plazo.
Abrasiones, crecimiento excesivo del tejido cicatricial, pérdida de las papilas gustativas (depapilación), fisuras, pigmentaciones o úlceras.
##BULLET##A largo plazo.
La placa y el cálculo tienden a acumularse en la zona del piercing.
Esto provoca un aumento de las bacterias y la consiguiente inflamación de los tejidos de alrededor, propiciando la aparición de halitosis (mal aliento).
Además, el microtraumatismo del piercing sobre la encía provoca retracción de ésta, por lo que el hueso que sujeta el diente puede verse afectado, aumentando así las posibilidades de que acabe cayendo.
También provoca desgaste y fractura dental.
Si a pesar de sus consecuencias, sigues convencido de ponerte un piercing oral, desde Clínica Cervera te recomendamos que, como mínimo, te plantees cambiar su ubicación y elijas una zona del cuerpo más inocua y de menor movilidad.
