En este caso, el paciente presentaba un mordisco cruzado izquierdo, con desviación de la línea media.
Además de mucho desgaste con falta de esmalte y exposición de dentina generalizada por bruxismo.
Este caso no podía resolverse sin ortodoncia, ya que no había suficiente espacio para las restauraciones.
En la primera fase se restauraron los desgastes alargando el diente, para así poder colocar el bracket de forma provisional.
Seguidamente, se empezó la ortodoncia con sistema de brackets autoligables durante 18 meses.
Los objetivos eran nivelar márgenes, descruzar el mordisco, ganar más espacio para poder alargar los incisivos, un buen engranaje y estabilidad oclusal.
La última y tercera fase ha constado de un blanqueamiento en la clínica y cambio de restauraciones provisionales por unas reconstrucciones inyectadas tanto de molares como de toda la zona anterior.
