Cuando deberían empezar los niños a utilizar el hilo dental

Salud bucodental

¿Cuándo deberían empezar los niños a utilizar el hilo dental?

El uso de la seda o hilo dental también es “obligatorio” en los más pequeños a partir de una determinada edad Es más importante que el dentífrico y el colutorio y, sin embargo, mucha gente lo tiene…

El hilo o seda dental es “obligatoria” para cumplir con una higiene bucodental completa y eficiente, no sólo para nosotros los adultos sino también para los pequeños de la casa.

¿A partir de qué edad deberían los niños empezar a utilizarlo?

Te lo contamos.

Los dientes de leche de los niños, aunque deban caerse, deben cuidarse como si fueran los definitivos ya que, entre otros motivos, las infecciones que sufren las primeras se transmiten a las segundas.

Para conseguirlo, es fundamental que los padres/madres nos hagamos cargo de su higiene bucodental y les cepillemos los dientes hasta que ellos puedan hacerlo por sí solos, hasta los 7 u 8 años.

Pero, ¿es suficiente con esto?

No, también debemos realizar la limpieza interdental y, por eso, necesitamos el hilo o seda dental.

La fecha clave es entre los 18 y 24 meses Normalmente, entre los 18 y 24 meses, comienzan a salir los primeros dientes.

Es en ese momento cuando deberíamos empezar a pasar el hilo dental a nuestros hijos por las zonas de contacto entre dientes, cada noche antes de que vayan a dormir.

Si no sabes muy bien cómo hacerlo, pregúntalo a tu dentista, que te enseñará la técnica y te indicará las herramientas necesarias para que después puedas ir inculcando a tus hijos el hábito y acaben haciéndolo ellos mismos.

¿Cómo enseñar a tu hijo a utilizar correctamente la seda dental?

Como ya hemos comentado, en torno a los 7 u 8 años, los niños ya suelen tener la habilidad motora suficiente para cepillarse correctamente los dientes solos.

Es en ese momento cuando podemos aprovechar también para pasar el relieve del hilo dental.

Lo ideal es utilizar un trozo de unos 30-40 centímetros y enrollar los extremos en los dedos del medio de cada mano.

A continuación, deben colocar la tira de seda sobre los puntos de contacto de sus dientes y hacer una leve presión hacia cada uno de ellos, de arriba hacia abajo, introduciéndola ligeramente debajo de la encía (unos 2 milímetros).

Los movimientos deben ser leves y suaves, ya medida que va limpiando los espacios, debe ir soltando la seda enrollada de sus dedos.

Cuando acaben de realizar su limpieza, recomiendales que enjuaguen la boca con agua.

Esta rutina puede resultar aburrida por los más pequeños, por eso es importante inculcarla desde pequeños e incluso introducirla como parte de algún juego.

También pueden utilizar un aplicador de hilo dental infantil para motivarlos en esta tarea.