?
Aparecen en la última posición de la dentadura y suelen causar problemas ¿La culpa es de la evolución?
Con el paso de los años, nuestros maxilares superiores e inferiores han reducido su tamaño, aunque hemos mantenido el mismo número de dientes:
##NUM##32.
Y claro, los últimos, los “terceros molares” o “cordales”, también llamados “muelas del juicio”, casi no caben en nuestra boca.
Por eso suelen salir torcidos, a medias o casi sin espacio.
Y en muchos casos, ni siquiera salen.
Curiosamente estas muelas, que ocasionan problemas a dos tercios de la población adulta, según datos de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (Secom), no tienen ninguna utilidad en la actualidad.
Nuestros antepasados los utilizaban para masticar raíces o carne cruda, alimentos que no están incluidos en nuestra dieta actual.
Así que es fácil imaginar que tienen poco futuro.
Aunque será la propia evolución la encargada de hacer que los terceros molares desaparezcan, es cierto que son las únicas piezas que los dentistas no luchamos por salvar, como si hacemos con el resto de tus piezas dentales -odontología conservadora-.
Pero, ¿siempre es aconsejable extraer una muela del juicio?
¿Cuándo es conveniente sacar una muela del juicio?
Existen distintos casos que justifican su extracción, entre ellos: Caries e infecciones.
Al ser una zona de difícil acceso por cepillo y seda dental, es complicado mantener una higiene tan adecuada como la del resto de la boca.
Muela retenida o erupcionada .
Debido a la falta de espacio, es común que estas muelas no salgan del todo o lo hagan de manera incorrecta, lo que puede ocasionar todo tipo de problemas, como afectar a las muelas de los lados, o causar infecciones por culpa de la comida que inevitablemente queda atrapada en la zona.
Aunque es un profesional quien debe determinar si sufres algunos de estos síntomas y, por tanto, lo que te dirá si es necesario que se tenga que hacer la extracción de la prenda, seguro que tú ya notas que ocurre algo en tu boca.
Consecuencias de no sacar una muela del juicio en malas condiciones No sólo es innecesario mantener en tu boca una muela del juicio en malas condiciones, también es peligroso ya que puede provocarte: Dolor e inflamación en la mandíbula (flemón).
Mal aliento.
Rojo e inflamación en las encías.
Sangrado de encías y sensibilidad.
Infecciones recurrentes.
Deformación de las muelas cercanas.
Cuidados y recomendaciones después de la exodoncia o extracción La extracción de un tercer molar no tiene por qué causar ninguna molestia o complicación.
Eso sí, es importante que sigas una serie de pautas entre 24 horas y una semana después de la intervención.
Entre ellas: Mantener la gasa.
Es recomendable hacerlo para evitar la hemorragia al menos durante 20 o 30 minutos después de la extracción.
Basta con morder con suavidad la gasa.
No te cepille.
Durante las próximas 24 horas será mejor que ni te cepilles ni aclares la boca, para dejar que se forme el coágulo que evitará el sangrado y favorecerá la cicatrización.
Duerme con dos almohadas.
La primera y también la segunda noche después de la extracción, es recomendable que duermas con la cabeza un poco incorporado, las dos almohadas te ayudarán a mantener la postura.
No hagas ejercicio físico.
Se desaconseja cualquier esfuerzo durante las primeras 24 horas después de su extracción.
Evita el tabaco y el alcohol.
En la medida de tus posibilidades, evita su consumo durante las siguientes semanas en la extracción ya que aumentan el riesgo de infección.
Sigue una dieta fría y blanda.
El frío es bueno por la cicatrización y conviene no hacer fuerza al masticar, ya que ayudará a la cicatrización.
